Open House. Edición 2024
Una
vez más el fin de semana del 26 y 27 de octubre pudimos disfrutar del festival
de arquitectura y urbanismo Open House Buenos Aires. En esta oportunidad además
de ir como visitante participé como voluntaria. Este año alrededor de 60 mil
personas visitaron los diferentes espacios y participaron de las caminatas y
paseos guiados en bici. Se abrieron más de 130 espacios entre los que estaban
la Biblioteca Nacional, La Cúpula del Edificio Bencich, el Paseo la Plaza, el
Edificio IBM, Los Eucaliptus, Barrio Parque Los Andes, Edificio Comega, Casa
Mínima, Ph Holmberg, Casa Roseti, HIT 8 y la Torre Macro.
Las
personas que se acercaron pudieron redescubrir Buenos Aires, conocer su
arquitectura por dentro y por fuera, además de escuchar historias y anécdotas
increíbles.
En
esta edición se sumó la presentación del libro “Open House Buenos Aires 10 años”, una
publicación que celebra una década de recorridos arquitectónicos. Allí van a
poder observar 350 obras icónicas de la ciudad a través de fotografías y textos
que las acompañan. El libro es una creación de Cohabitar Urbano y fue editado
por Bisman Ediciones.
Ahora
quiero dedicar unos párrafos a contarles mi experiencia, hace más de 7 años que
participo de Open House como visitante, siempre me gustó recorrer la ciudad y
el festival es una excusa para ir a barrios que si no vas a visitar a alguien
tal vez nunca vayas. Además es la oportunidad para conocer edificios y casas
por dentro, conversar con los arquitectos que hicieron los proyectos, conocer
anécdotas e historias de los vecinos de la ciudad y de otros visitantes porque
en más de un recorrido me pasó que alguien del grupo compartió una anécdota del
lugar, como que su abuelo trabajaba en la empresa de fundición que hacía las
vigas en esa época o que alguien de su familia había vivido en ese complejo de
casas hacía muchos años atrás. Unos días antes de la fecha del festival, miro
toda la oferta que hay y comienzo a hacer mi propio mapa del recorrido. Este
año 2024 era un año especial para Open House porque se presentaba el libro y
porque los fundadores dieron espacio para que un nuevo grupo de jóvenes
arquitectos tomen el mando en la organización de Open House, como dijeron en la
presentación, darles lugar a otros colegas que tienen la edad que tenían ellos
cuando empezaron con este festival. Después de tantos años de recorridos y
caminatas este año me anote como voluntaria, quería vivir la experiencia desde
adentro, y colaborar con el festival. Me anoté por la página, donde podes
especificar qué día queres participar y la franja horaria. Al tiempo te llega
un mail con el edificio que se te asignó con día y horario. Cerca de la fecha
del festival hay una charla obligatoria donde te explican de que se trata tu
labor de voluntario y podes hacer preguntas si tenes alguna duda. Un día antes
vas a retirar tu remera y el kit que consistía en mapas en papel, calcomanías y
un cartel con un código QR de la propiedad que te asignaban para que la gente
se registre antes de ingresar. Me tocó en un edificio en Palermo, donde nos
recibió el arquitecto que tenía su estudio en el segundo piso. Éramos cuatro
voluntarios que nos distribuimos las tareas que consistían en recibir a la
gente y acompañarlos por el recorrido explicándoles las características del
lugar. Me encantó poder conversar con las personas que llegaban con sus mapas
hechos a mano en pequeños papeles donde tenían marcado el recorrido que iban a
realizar y las direcciones de lo que querían ir a ver, como yo hacía en los
anteriores festivales. Fue una muy buena experiencia y les recomiendo si les
gusta la arquitectura y conocer la ciudad y sus habitantes que se anoten como
voluntarios del próximo festival Open House y para los que no se animen
igualmente vayan a recorrer los espacios y participen de las caminatas guiadas
y de los paseos en bici.
Un
festival para conocer la ciudad y su arquitectura de una manera especial.
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